
Hoy en la sede de Cáritas Diocesana de Ciudad Real, se ha presentado ante los medios la Memoria de Actividades 2025, en una rueda de prensa en la que han comparecido Felipe Muñoz Maldonado (delegado episcopal de Acción Caritativa y Social), Concepción Aranguren Vila (directora de Cáritas Diocesana) y Mª Dolores Olmedo López (secretaria general).
La presentación ha puesto de manifiesto el equilibrio entre la discreción propia de la acción caritativa y la necesaria transparencia, ofreciendo una visión global del trabajo realizado. Bajo el lema “Más de 8.000 historias de esperanza en 2025 en una realidad que sigue creciendo”, Cáritas ha querido destacar que su labor no se limita a cifras, sino que responde a historias concretas de sufrimiento, acompañamiento y dignidad.
Durante 2025, Cáritas acompañó a más de 8.000 personas y benefició a cerca de 12.000, constatando un incremento respecto a años anteriores. Este dato refleja que la pobreza no disminuye, sino que se diversifica y se hace más compleja, afectando a familias, personas migrantes, sin hogar, mayores en soledad y personas con dificultades de empleo o adicciones.
El contexto social, avalado por el informe FOESSA, muestra una sociedad cada vez más desigual, donde la exclusión se cronifica y factores como el empleo precario y el acceso a la vivienda agravan la vulnerabilidad. Se destaca además que tener trabajo ya no garantiza cubrir necesidades básicas, debido al aumento del coste de la vida.
La acción de Cáritas se ha estructurado en diferentes ámbitos: la acogida y atención básica (más de 4.700 personas atendidas), el acompañamiento familiar y formativo, la atención a mayores y medio rural, la inclusión social (personas sin hogar, migrantes o con adicciones), el empleo y la economía social (más de 900 personas acompañadas) y la cooperación internacional en varios países.
Todo este trabajo ha sido posible gracias a una amplia red de compromiso social formada por más de 1.000 voluntarios, profesionales, donantes e instituciones, con un presupuesto superior a los 4 millones de euros.
Finalmente, Cáritas ha subrayado que la caridad no es solo una respuesta puntual, sino una forma de vida basada en la dignidad humana y la construcción de comunidad, reiterando su compromiso de seguir cerca de quienes más lo necesitan e invitando a la sociedad a implicarse: “elegir amar, elegir comunidad”.
